
UNIDAD Nº 1
¿Por qué tener un proyecto de vida?
SUBTEMAS
1. Faceta educativa de la vida (manejo de conocimientos)).
2. Faceta empresarial (manejo de recursos)
3. Faceta política y ciudadana de la existencia. (manejo de personas)
LOGROS: Comprender un modelo para el proyecto de vida en nuestro contexto, haciendo planes reales, y posibles, para no disociar los aspectos inherentes a su realización personal, en la sociedad en la que esperamos vivir.
PROPÓSITO
El ser humano ha de ser siempre el centro de acto educativo. Y cada labor, cada actividad debe propender por mejorar al ser humano. No se concibe en nuestras tareas educativas un caminar sin detenernos a evaluar la huella social que dejamos en las mentes juveniles sobre las que recaen dichas acciones. Ni un programa educativo en el que, con el devenir de los tiempos, haya que encausarlo para que cumpla con los objetivos, e ideales propuestos.
Estamos empeñados en mejorar la calidad de la educación en nuestro colegio, y sabemos que no es una tarea de unos pocos, ésta ha de ser una meta en la que se requiere el esfuerzo de todas y cada una de las personas que tienen algo que ver con la Institución. Tú estás llamado(a) a aportar tu granito de arena, a ser proactivo(a) en este proceso, para que con orgullo se haga una labor que nos dignifique a todos.
1. FACETA EDUCATIVA DE LA VIDA.
(MANEJO DE CONOCIMEINTOS)
La falta de un verdadero hogar, ha causado que muchas personas hayan crecido en ambientes irreligiosos carentes de fe, y de conocimientos que hubieran podido ayudar al desarrollo de su espiritualidad; y a encontrar el verdadero sentido de su paso por este mundo. De este modo se hubieran preparado para vivir; porque es una realidad que se requiere de preparación, de atesorar conocimientos que puedan mantener anclado nuestro ser para no impedir ser llevados a la deriva, sin un norte y sin la esperanza de un puerto de paz.
Ante estas consideraciones, debemos procurar el fortalecimiento de la cultura educativa integral. Precisar que el ser humano requiere capacitación para vislumbrar su futuro, y esa preparación debe tener un equilibrio. Son fundamentales los conocimientos de la realidad natural, tanto del mundo que nos rodea, como de nuestro cuerpo. El conocimiento científico ha sido la solución para consolidar ese aprestamiento. Y es indispensable considerar que debido a la inimaginable cantidad de aspectos de los que se tienen estudios, es imposible que un ser humano los domine todos. Por ello, resulta cómodo que cada ser humano encuentre su tema, su campo de estudio, y se haga especialista en aquello que le apasiona.
Interesarse en algún aspecto de la existencia será una salvaguardia provista a nuestra propia vida.
Hay quienes descuidan su faceta educativa y pierden de vista la realidad del mundo natural, y terminan por creer en lo sobrenatural, en lo paranormal, adentrándose en lo misterioso de las mal llamadas “ciencias ocultas”. Que de ciencia no tienen nada, pero que gestan y propagan la cultura de la ignorancia.
Es común encontrar personas supersticiosas ávidas de alguna revelación que provean los astros, o las cartas, o quizá las líneas de su mano. Dejan a la suerte su vida, y se miran en el espejo del azar. Consultan el horóscopo para tomar decisiones que en realidad les compete a sí mismos. Pero dejan que su vida sea dirigida por algún “maestro” que pretende estar “iluminado” o poseído de un “espíritu” que puede revelar los misterios que harán de ellos personas exitosas.
2. FACETA EMPRESARIAL
(MANEJO DE RECURSOS)
Si recordamos un poco la historia, tendremos en la mente el hecho de que Dios creó innumerables recursos para que los seres humanos disfrutáramos de ellos de manera equitativa. Pero así como la tierra era de todos, igualmente todos y cada uno de nosotros tiene el deber de cuidar de ella, de trabajar para la conservación de los recursos que provee. Preservar el equilibrio de los ecosistemas y la biodiversidad es uno de los grandes retos del hombre.
El pecado causó un descontrol en la manutención de la tierra y sus recursos. Al surgir la codicia, la avaricia, la ambición, la pereza, y otros males que afectaron el equilibrio laboral, sobrevinieron males tan grandes como el sometimiento, la esclavitud, el despojo, y con él, la pobreza que a cada década que pasa se agudiza con la poca conciencia de los habitantes del mundo en cuanto a la explosión demográfica, y el continuo deterioro de los ecosistemas en aras de la búsqueda constante de comodidad. Mantener el estilo de vida urbano que desean la mayoría de las personas, costará la vida misma de nuestras civilización.
Se ha pretendido con la educación, concientizar al humano para revertir los efectos devastadores de sus prácticas actuales en cuanto al uso de combustibles contaminantes, el gasto exagerado de energía, de agua, y de otros recursos no renovables, que han causado el precipitoso colapso natural, manifestado en la paulatina extinción de la vida, y el creciente número de enfermedades que padecen los seres vivos, tanto los hombres, como los animales y plantas.
Se requiere que la educación encause a quienes tenemos uso de razón a un cambio de actitud frente a los problemas globales y los retos que la vida nos coloca.
¿Cómo lograr un uso sabio, adecuado y sostenible de los recursos dados por Dios con tanto amor?
Sin duda que la catástrofe comenzó cuando el ser humano pensó egoístamente en atesorar, y en hacerse servir de sus hermanos. La filosofía actual persiste en esta forma de vida. Vende la idea de que el éxito es alcanzar el dominio económico y laboral.
Se requieren nuevos hombres, es decir: hombres que piensen diferente, que intervengan la cultura, que cristianicen todos los ámbitos de la sociedad. Que vuelvan su mirada a Dios, y pidan sabiduría para proseguir la vida con valentía, sin depender de filosofías humanas, que lo único que han causado es dolor, inequidad, y violencia. Hombres que trabajen por el pan de cada día, en un ambiente de solidaridad y paz. Hombres, y mujeres, defensores del planeta, de la vida, y de la verdad dada en Jesucristo.
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Con esto en mente podemos afrontar las decisiones de nuestra vida laboral. Sin duda que se requiere una actitud emprendedora que genere bienestar, pero libre de consumismo, y de materialismo. Debemos ser soñadores, sin caer en la ambición, o en la codicia. Pero eso sí, debemos obligarnos a generar el sustento propio y de nuestras familias, ojalá en una actividad que nos apasione y nos provea el sentimiento de auto-realización, con la conciencia tranquila.
3. FACETA POLÍTICA Y CIUDADANA DE LA VIDA.
(MANEJO DE PERSONAS)
Para cristianizar la cultura, es preciso ser parte del grupo. Es decir, no podemos esconder nuestra luz, nuestro liderazgo. La nuestra, ha de ser una voz que se escuche en medio de la sociedad. Hemos de ser proponentes de nuevas políticas, del cambio social.
Sabemos que frente a esta idea habrá oposición de algunos cristianos defensores del “apostolado misional” que propenden por mantener la doctrina libre de politiquerías, algo que sin duda debe hacerse. Pero no podemos confundir el “politizar el cristianismo”, con el “cristianizar la política”. Que de paso es un deber del apostolado.
Jesús no fue un político. No obstante opinaba sobre los asuntos que consideraba eran los pilares fundamentales en el gobierno de los pueblos. Quienes seguimos sus pasos no podemos hacer menos, debemos estar a la altura de nuestra vocación, y esto implica el trabajar por la mejorar cada aspecto de nuestro país.
ACTIVIDAD 101-2
Busca en las sagradas escrituras, especialmente en los evangelios, los aportes que Jesús realizara en la política de su tiempo. Debes tener en cuenta que su pueblo estaba bajo la dominación romana, y poco podían hacer en cuanto a las decisiones del imperio, pero Judea podía establecer algunas políticas internas para gobernar a sus gentes de acuerdo a la tradición judía. Algunos aspectos a tener en cuenta podrían ser:
a. El sostenimiento del templo y sus rituales.
b. El divorcio
c. El talión.
d. Relación con los gentiles.
e. Los enfermos de lepra.
f. La semana laboral.
g. La alimentación.
h. Los impuestos.
i. La herencia.
j. La prostitución.